Si lo que te apetece es un plato con sabor de verdad, de esos que perfuman la cocina y hacen que todos pregunten “¿qué estás cocinando?”, este arroz con butifarra y setas es justo lo que buscas. Tiene el equilibrio perfecto entre lo rústico y lo casero: setas variadas, butifarra negra, un poco de calabaza y un sofrito lento que lo envuelve todo con su aroma.
Con el Arroz Redondo Tradicional de SOS conseguirás esa textura cremosa y melosa que lo une todo sin pasarse de cocción. Cada grano absorberá los jugos del sofrito y del caldo, transformando ingredientes sencillos en un plato espectacular.
Y si eres fan de las recetas con setas, seguro que te encantará probar este arroz meloso con gambones y setas o este arroz con secreto y setas, dos opciones igual de reconfortantes.
Vamos a ponernos el delantal y preparar este arroz que sabe a hogar, a otoño y a momentos compartidos alrededor de la mesa.
Ya sabes: un buen arroz empieza mucho antes de poner la sartén al fuego. Pela y pica la cebolla, los ajos y el pimiento rojo bien finos. Ralla los tomates, limpia los champiñones y las gírgolas, y córtalos en láminas. Trocea la calabaza en dados pequeños. quita la piel a las butifarras negras y pon el caldo a calentar. Si tienes todo preparado, cocinar será un placer, no una carrera.
Y si te chiflan las recetas con setas, apunta este clásico: arroz con setas. Otro plato que sabe a campo y a cocina lenta.

Coloca las trompetas de la muerte secas dentro del caldo de carne mientras se calienta. En unos diez minutos, verás cómo las setas se hinchan y el caldo se oscurece un poco. Eso es buena señal: los sabores se están fundiendo. Este paso hace que el arroz, más adelante, tenga un aroma profundo y un gusto que te recordará a los guisos de siempre.

En una sartén con un chorrito de aceite, dora las setas frescas a fuego medio-alto hasta que cojan color. Sácalas y resérvalas. En la misma sartén, pasa la butifarra negra solo un par de minutos por cada lado. No la cocines del todo, solo lo justo para sellarla. Ese dorado ligero le dará carácter al plato.

Añade un poco más de aceite y saltea los dados de calabaza unos cinco minutos. No busques que se deshagan: solo que se doren un poco. Esa mezcla entre lo dulce de la calabaza y la intensidad de la butifarra es lo que hará que todos repitan plato.

Ahora sí, vamos al corazón de la receta. Incorpora la cebolla, el ajo y el pimiento rojo. Cocina despacio, sin prisa, unos veinte minutos hasta que todo esté tierno, casi caramelizado. Este paso no se puede acelerar: aquí es donde se construye el sabor que va a sostener todo el plato.

Añade la carne de ñora y el pimentón dulce, mezcla rápido y echa el tomate rallado. Cocina hasta que el sofrito espese y huela a gloria. En este punto, el color ya te lo dice todo: rojo intenso, brillante, y con ese aroma que abre el apetito incluso antes de añadir el arroz.

Incorpora el Arroz SOS Redondo y remueve durante un de minuto. Este gesto, el de nacarar el arroz, es el que marca la diferencia: los granos se impregnan del sofrito y se preparan para absorber el caldo. Después, añade el caldo caliente de golpe y reparte bien. Deja que hierva con alegría unos minutos.

Vuelve a añadir las trompetas de la muerte y la calabaza salteada. Baja el fuego y deja que el arroz se cocine despacio, unos diez minutos, removiendo de vez en cuando. Poco a poco, el caldo irá desapareciendo y el olor empezará a ser irresistible.

Llega el momento de juntar todo. Añade las butifarras negras y las setas doradas que tenías reservadas. Cocina dos o tres minutos más para que se mezclen los aromas y sabores. En este punto, el arroz ya tiene pinta de obra maestra.

En un bol mezcla panko, queso parmesano rallado y un poco de mantequilla fundida. Espolvorea por encima del arroz y hornea a 250 °C durante unos cinco minutos. Verás cómo se forma una capa dorada y crujiente que huele a gloria. Ese contraste entre lo crujiente y lo meloso es puro placer.

Apaga el horno y deja reposar el arroz un par de minutos. Es el momento en el que todo se asienta: los sabores se equilibran, el arroz se acomoda y tú puedes respirar hondo, feliz, porque sabes que esto va a salir bien.
Llévalo a la mesa tal cual, con orgullo. Que se vea, que huela, que todos se acerquen curiosos. Cada cucharada tiene un poco de todo: la cremosidad del arroz, la dulzura de la calabaza, el punto terroso de las setas y la fuerza de la butifarra. Un plato de los que reconcilian con la cocina casera, de los que dejan buen sabor y mejores recuerdos.

Este arroz con butifarra y setas es uno de esos platos que te abrazan desde el primer bocado. No hace falta complicarse para conseguir algo espectacular: basta con buenos ingredientes, un sofrito hecho con mimo y el toque final de ese crujiente dorado que hace que todos quieran repetir. Huele a campo, a cocina lenta y a comida compartida.
¿Te has quedado con ganas de más? Entonces atrévete con este arroz con carrilleras y setas o con el siempre reconfortante arroz meloso de setas. Porque con Arroz SOS, cada plato cuenta una historia, y cada historia empieza con un buen arroz.