Hay un error que puede cambiar por completo una fideuá: pasarse con el caldo. Lo que parecía una receta perfecta termina con los fideos demasiado blandos, apelmazados y con una textura más pastosa de lo esperado. Pero quedarse corto tampoco es la solución, porque pueden quedar secos o sin terminar de cocinarse.
El verdadero secreto está en ajustar la cantidad de caldo al tipo de fideo que utilices. No todas las variedades absorben el líquido de la misma manera durante la cocción, y esa diferencia se hace más evidente cuanto mayor es el número de invitados.
En SOS contamos con dos tipos de fideo para preparar fideuá, cada uno pensado para una forma distinta de cocinar:
- SOS Fideuá Tostada, nuestro producto más innovador, con el fideo previamente tostado para ahorrarte este paso y conseguir un sabor aún más intenso. Para que quede en su punto, necesitarás 350 ml de caldo por cada 125 g de fideo.
- SOS Fideuá nº 3, un fideo sabroso y versátil para quienes prefieren controlar el tostado durante la preparación. En este caso, necesitarás 400 ml de caldo por cada 125 g de fideo.
Tener claras estas proporciones evita tener que corregir la receta sobre la marcha y ayuda a conseguir una fideuá jugosa y sabrosa, pero sin exceso de líquido. La diferencia entre ambas cantidades puede parecer pequeña, pero aumenta considerablemente cuando cocinas para seis, ocho o doce personas.
Para ayudarte a acertar, en SOS hemos creado una tabla en la que podrás consultar cuánto fideo y cuánto caldo necesitas según el número de comensales, el diámetro de la paella y la variedad elegida.

Del fuego a la mesa, sin entretenerse
Una vez terminada la cocción, conviene servir la fideuá sin alargar demasiado el reposo, ya que los fideos siguen absorbiendo caldo y pueden quedar blandos, apelmazados y con una textura más pastosa de lo deseado.
Tenla a mano para la próxima fideuá
Una buena fideuá no debería depender de la intuición. Guarda esta tabla en el móvil, consúltala antes de cocinar y compártela con esa persona que siempre termina calculando el caldo a ojo. Así, las cantidades de fideo y caldo dejarán de ser una duda recurrente y la próxima vez solo tendrás que preocuparte de disfrutarla.





































