1 - Preparar los ingredientes
Antes de meternos de lleno en este delicioso locrio de cerdo, asegúrate de tener todos los ingredientes a punto. Coge la cebolla, los ajos, el pimiento, la zanahoria, el puerro y el cilantro, y dedícales unos minutos a picarlos bien. Como mi abuela solía decir, «una buena preparación es la mitad del éxito».
A continuación, puedes ocuparte de la estrella del plato: la carne de cerdo. Lávalo y sécalo con mimo, y luego córtalo en trozos iguales. Así se cocina de manera uniforme. ¿Quién no ha peleado alguna vez con trozos desiguales? Te cuento, ¡la clave está en mantener la paciencia y disfrutar del proceso!

2 - Preparar y condimentar la carne
Aquí empieza la magia del locrio de cerdo. Tomamos la carne de cerdo y la acariciamos con orégano, sal y pimienta, como si quisiéramos que nos devolviera una sonrisa. ¡No te cortes! Esta mezcla será clave para un sabor inolvidable en nuestro plato dominicano.
Mejor aún si dejas que repose un rato en la nevera, así los sabores se enamoran. Mientras, disfruta del aroma del orégano que promete lo que será una fiesta en tu boca. ¡Poco a poco, sin prisas que huelen a domingo en casa!

3 - Caramelizar el azúcar y dorar la carne
¡Vamos a ponerle sabor al locrio de cerdo! En una cacerola amplia, calienta dos cucharadas de aceite de oliva a fuego medio-alto. Aquí viene la magia: añade el azúcar y déjala caramelizar ligeramente. Cuando el azúcar esté empezando a tomar ese tono dorado irresistible, es el momento de añadir la carne de cerdo.
Deja que la carne se maraville en ese caramelo natural, dorándose con paciencia. La caramelización le dará un sabor increíble a tu locrio de cerdo. No te preocupes si la cocina se empieza a llenar de un delicioso aroma, ¡es normal! Estás a un paso de tener una base perfecta para un plato que te recordará a esos domingos en familia.

4 - Incorporar las Verduras al Locrio de Cerdo
Ahora toca darle color y sabor al locrio de cerdo con nuestras verduras. Añade la cebolla, el ají, la zanahoria y el puerro bien picados, además de las aceitunas. Remueve con cariño para que todos los ingredientes se sientan bien acogidos, como un abrazo que promete una explosión de sabores.
Deja que todo se mezcle y se cocine a fuego suave durante unos cinco minutos. Imagina cómo los aromas empiezan a envolver tu cocina, anticipando esa sensación de domingo familiar. No te apresures, este paso es clave para que las verduras transfieran todo su sabor a nuestro querido locrio.

5 - Añadir la pasta de tomate
Ahora viene un paso crucial en nuestro locrio de cerdo: la pasta de tomate. Añádela con mimo y mezcla bien con los ingredientes para que se integre a la perfección. Aquí es donde el locrio comienza a tomar esos aromas y sabores que nos transportan directamente a la República Dominicana.
Mezclar bien es la clave, como cuando un buen DJ une las canciones para crear un ambiente perfecto. En este caso, queremos que la pasta de tomate se mezcle bien con el arroz, la carne de cerdo, la cebolla y el ají. ¡Ya se va viendo más sabroso, ¿verdad?! Ahora tu cocina debería empezar a oler como un auténtico hogar dominicano.

6 - Añadir el agua y el arroz
¡Ahora viene la parte emocionante! Vertemos el agua en la olla y subimos el fuego para llevarlo a ebullición. Cuando veas las burbujas, añadir el arroz SOS Largo es la clave. No olvides remover como si estuvieras bailando, así evitamos que se pegue al fondo y queda delicioso tras absorber el líquido.
El arroz tiene sus caprichos, así que dale entre 11 y 13 minutos de cariño para que quede en su punto. No te preocupes, ese aroma te hará sentir como en un domingo familiar. ¡Un locrio de cerdo para recordar! ¿Quién no ha deseado un plato así en medio de la semana?

7 - Momento crucial: Cocer el arroz
Cuando el caldo casi desaparezca, baja el fuego al mínimo. Déjalo cocer durante quince minutos, como un susurro de sabor en la cocina. Es el momento de asegurarte de que la cacerola esté bien tapada, para que todo quede en su punto. ¡No te preocupes, el aroma es una promesa de lo que viene!
Después de esos quince minutos mágicos, es tiempo de remover cuidadosamente, cubre de nuevo y retira del fuego. Deja que repose cinco minutos más, como quien espera pacientemente un abrazo cálido. Este paso garantiza que el locrio de cerdo sea digno de un buen banquete.

8 - El toque final y ¡a disfrutar!
Cuando el locrio de cerdo se haya tomado un merecido descanso de cinco minutos, es hora de dejarlo brillar. Destapa esa cacerola y remueve suavecito, como quien mezcla recuerdos de domingo. Asegúrate de que cada bocado tenga una parte de arroz y esa jugosa carne de cerdo que tanto nos gusta.
Sirve con entusiasmo; aquí no escatimamos en felicidad. Un par de rodajas de aguacate fresco al lado y, si te animas, unos plátanos fritos que traen una dulzura especial. Ahora sólo queda sentarse, disfrutarlo caliente y dejar que esos sabores te lleven de viaje a la Dominicana. ¡Buen provecho!
