1 - Preparar los ingredientes para una fideuá perfecta
Corta el secreto ibérico en cuadrados de aproximadamente 2 cm y verás cómo se cocina uniformemente. Si te interesa saber más sobre los cortes de esta delicia de carne, echa un vistazo a todo lo que necesitas saber sobre los cortes del cerdo.
Para potenciar el sabor de tu plato, hidrata las ñoras sumergiéndolas en agua caliente unos 10-15 minutos. ¿Prefieres un toque más suave? Retira las semillas y listo. Además, pica la cabeza de ajo en láminas finas, ten el tomate triturado y asegúrate de que el caldo de carne esté caliente. Si dudas qué fideo usar, consulta nuestra guía sobre qué fideo usar para la fideuá.

2 - Dorar los fideos para un toque crujiente
¿Listo para darle a tu fideuá de secreto ibérico ese crujiente irresistible? Calienta un chorrito generoso de aceite de oliva virgen extra en una sartén grande. Esta fase es crucial, así que presta atención. Cuando el aceite esté bien caliente, añade los fideos y remueve constantemente para que se doren sin quemarse. ¡Verás cómo empiezan a tomar color y textura! ¡Que te aprovechen estos trucos!
Una vez dorados, retira los fideos del fuego y ponlos a un lado. Se trata de un tip esencial para mantenerlos firmes durante la cocción. Dorarlos al principio significa que aguantarán el caldo sin ponerse blandos, garantizando ese toque especial que todos adoramos en la fideuá.

3 - Sofreír el secreto ibérico para potenciar su sabor
Imagina que estás a punto de darle el toque maestro a tu fideuá de secreto ibérico. En la misma sartén que usaste, añade un chorrito de AOVE si ves que hace falta, y coloca los trocitos de secreto ibérico para cocinar. Déjalos reposar sobre un fuego medio-alto sin moverlos demasiado; así lograrás esa costra dorada y deliciosa.
Cuando la carne esté bien dorada por fuera y jugosa por dentro, es momento de retirarla de la sartén. Resérvala con cuidado, ya que volveremos a ella al final para que se integre de maravilla con el resto de ingredientes. ¡La magia está por suceder!

4 - Consigue un sofrito delicioso para tu fideuá de secreto
Ahora vamos a crear el alma del plato: nuestro sofrito. En la misma sartén, empieza por dorar suavemente los ajos picados a fuego medio; pronto bajarán su ritmo como en un domingo tranquilo. Añade las ñoras enteras y deja que hagan su magia, infundiendo un sabor espectacular mientras las remueves de vez en cuando.
Cuando los ajos estén en su punto y las ñoras hayan aportado su esencia, incorpora el tomate triturado. Dale tiempo para que se cocine con calma; si ves que se seca, un chorrito de caldo le devolverá el toque necesario. Finalmente, añade el pimentón y cocina hasta conseguir la densidad perfecta, antes de retirar las ñoras.

5 - Añade los fideos y el caldo caliente
Cuando el sofrito esté en su punto, es hora de añadir los fideos dorados a la sartén. Remueve para que se mezclen estupendamente con el sofrito, permitiendo que absorban sus sabores. Es como cuando te abrazas a una manta caliente, ¡qué bien sienta!
Ahora es el turno del caldo de carne caliente. Asegúrate de cubrir bien los fideos, y si tienes dudas sobre las cantidades, consulta nuestra guía sobre qué cantidad de fideos cocinar por persona. Añade también las ñoras en los últimos minutos y ajusta la sal, dejando que el caldo se deje abrazar. ¡Así da gusto!

6 - Añadir el secreto ibérico y finalizar la cocción
Cuando nuestros fideos estén a punto de alcanzar la perfección y hayan absorbido casi todo el caldo, es el momento mágico de incluir el secreto ibérico que reservamos antes. Espárcelo con mimo por toda la sartén para que no haya rincón que no luzca un trocito de este manjar.
Para que el secreto ibérico se integre con esos increíbles fideos, deja que se cocine durante los últimos minutos junto al caldo. Esto permite que se sature de un sabor único, haciendo que cada bocado sea realmente especial. ¡Es casi como si los ingredientes estuvieran hechos el uno para el otro!

7 - Presentación y servir
Ya casi lo tienes. Cuando notes que tus fideos están en su punto perfecto y el secreto ibérico se ha unido al baile de sabores en la fideuá, apaga el fuego. Déjala reposar unos minutos; este pequeño descanso hará que todos esos ricos gustos se asienten, dando lugar a una textura firmemente sabrosa.
A la hora de servir, puedes repartirla en platos o, si te sientes algo rústico, llevar la sartén entera a la mesa, estilo abuela. Decora con las ñoras que rescataste antes o un pelín de perejil fresco para animar el color. ¡Voilá! Ahora, simplemente disfruta de una exquisita fideuá de secreto ibérico.
