1 - Preparar los ingredientes e infusionar el caldo con azafrán
Antes de comenzar tu fideuá de pato y foie, asegúrate de que todo esté a punto para evitar interrupciones. Corta media cebolla en brunoise, para que se funda en el sofrito, y ten listo un diente de ajo pelado para después picarlo bien fino.
Saca el magret y el muslo de pato confitado del frigorífico, como si fueran antiguos amigos que necesitan calentarse un poco antes de la fiesta. Trocea las setas shiitake y corta el foie fresco en dados. Ahora, calienta 1 litro de caldo de ave y añade unas hebras de azafrán. Infusiona durante 10 minutos, y mientras tanto, prepara los demás ingredientes.

2 - Marcar el magret de pato y reservar su grasa
Comenzamos por cortar el magret de pato en la parte grasa en forma de rombos, pero ojo, sin llegar a la carne, ¡no queremos un filete troceado! Ponemos directa esa deliciosa pieza en una sartén fría, colocándola primero con la grasa hacia abajo. A fuego medio, dejamos que se dore hasta volverse crujiente, como una deliciosa promesa de lo que vendrá luego.
Una vez que el magret esté crujiente, lo retiramos del fuego y lo dejamos reposar, porque las cosas buenas llevan su tiempo. Lo cortamos en finas láminas, y no olvides guardar esa grasa doradita para nuestro sofrito. Es el secreto para aromatizar nuestra fideuá de pato y foie como en los mejores restaurantes.

3 - Desmigar el confit de pato
Mete mano a ese muslo de confit de pato y quítale la piel. Desmenúzalo con las manos o utiliza un tenedor si prefieres no mancharte demasiado. Haz tiras gruesas, nada de quedarte con taquitos. Y no te olvides de guardar un poco de la grasa del pato para darle un toque extra de sabor a tu fideuá de pato y foie.
El confit ya está cocido, así que no hay misterio aquí. Lo incorporarás casi al final de la cocción, solo para que se caliente y se haga uno con el plato. Hazlo bien y ese toque de suculencia nos lo agradecerá hasta la sartén. ¡Vamos, que este plato principal impresionará a tus comensales!
4 - Preparar el sofrito base con cebolla, ajo y tomate
¡Manos a la obra! En la paellera, calienta la grasa del magret y añade la media cebolla picada y el diente de ajo laminado. Sofríe estos ingredientes a fuego medio durante cinco minutos, removiendo constantemente, como si estuvieras bailando un vals en la cocina. Así evitarás que se quemen.
Una vez dorados, es el momento de añadir la cucharada de tomate concentrado. Cocina un par de minutos más hasta que el sofrito adquiera ese tono oscuro y aromático que recuerda a los domingos en casa. Este paso es clave para que la fideuá de pato y foie tenga personalidad.

5 - Saltear las setas y desglasar con vino blanco
Ahora es el turno de las setas shiitake. Añádelas bien troceadas al sofrito y deja que bailen a fuego vivo. ¿El truco? No las muevas demasiado al principio para que tomen ese color doradito que conquista. Ah, y que no te asuste el olor, ¡es garantía de delicia!
Una vez doradas, llega el momento de añadir un chorrito de vino blanco seco. Deja que el alcohol se evapore durante 1 o 2 minutos, lo que hará que los sabores se concentren y se desprendan los jugos del fondo de la paellera. Así conseguirás un aroma irresistible.

6 - Dorar los fideos para un sabor único
Imagina que el secreto de una fideuá de pato y foie está en el dorado de sus fideos. Añade una cucharada de la grasa del confit, ya sabes, esa que da un toque celestial, y luego vierte los 300 g de fideos SOS nº3. Remueve durante dos minutos, como si bailaras, para que cada fideo se impregne bien.
Este paso es crucial para que los fideos no se pasen y mantengan esa textura al dente que tanto nos gusta. ¿Quién quiere una fideuá blandengue? ¡Nadie! Así que, con un poco de paciencia y cariño, verás cómo se doran ligeramente, liberando un aroma que abrirá el apetito de todo el barrio.

7 - Cocinar los fideos mientras se infunde el sabor
Ahora que estamos listos para darle alma a nuestra fideuá de pato y foie, vierte el caldo caliente con esas preciosas hebras de azafrán sobre los fideos. Asegúrate de cubrirlos bien. Luego, añade el confit de pato desmigado y sube el fuego, esperando con ansias el primer hervor que traerá ese aroma inconfundible de sabiduría culinaria.
Deja que los fideos se cocinen a fuego medio-alto durante unos 8 a 10 minutos. Aquí es donde ocurre la magia: no remuevas para que se forme una costra deliciosa en el fondo. Prueba y ajusta con sal y pimienta si hace falta. ¿Quién no adora esa textura crujiente que se forma en el fondo?

8 - Incorporar el magret y el foie al horno
Llegó el momento estelar de nuestro plato: ¡el magret y el foie! Cuando veas que le quedan unos 2 o 3 minutos de cocción a tu fideuá de pato y foie, esparce las láminas de magret y los trocitos de foie fresco por encima. Deja que se derritan ligeramente con el calor.
El foie se fundirá suavemente sobre los fideos, regalando una cremosidad incomparable a tu plato. Precalienta el horno a 200-220 °C en modo grill y hornea durante 3-4 minutos, hasta que los fideos luzcan dorados y el foie esté tierno. Este toque final le da un crujiente digno de una cena especial.

9 - Reposo para Intensificar Sabores
Una vez sacada del horno, dale un respiro a tu fideuá de pato y foie. Deja que repose unos 5 minutos. ¿Por qué? Pues porque con ese tiempo, los sabores se combinan como viejos amigos en una fiesta, y el aroma se vuelve irresistible. Créeme, vale la pena la espera.
Para el toque final, considera espolvorear un poco de cebollino picado o algunos brotes frescos por encima. Así, no solo enamorarás con el sabor, sino también con la vista. ¡Y voilà! La fideuá de pato con foie está lista para deslumbrar en la mesa.
