1 - Preparación inicial de los ingredientes
¡Vamos a poner todo en orden antes de encender los fogones! Toma los dientes de ajo y pica finamente, así como tu abuela te enseñó. La cebolla, bien ralladita, casi como para llorar pero sin soltar lágrima. Y no olvides cortar esos trozos de rape que estarán deliciosos flotando en el plato.
El caldo de pescado, imprescindible para nuestra fideuà de Gandía, debe estar listo para la acción. ¿Tienes todo a mano? Un truco es tenerlo todo en su sitio antes de empezar, así evitarás correr por la cocina como si fuera la maratón de Nueva York. ¡Adelante, que ya casi puedes oler a mar!

2 - Preparar la paellera y freír el marisco
Coloca tu querida paellera en el fuego con un generoso chorrito de aceite. Debes esperar a que esté bien caliente, como si estuvieras calentando motores en una carrera. Luego, añade las cigalas y las gambas, y deja que se doren bien hasta que huelan a paraíso marino.
No te apresures, dales su tiempo para que liberen todo su sabor. Una vez doraditas, resérvalas con cariño, que pronto volverán al escenario. Este paso es el secreto para una «fideuà de Gandía» que no deje indiferente a nadie, ¡y tú lo sabes mejor que nadie!

3 - Sofreír los ingredientes básicos
Vamos a darle un toque especial a nuestra fideuà de Gandia comenzando por el sofrito. Añade el ajo picado y la cebolla rallada a la paella. Cuando empiecen a dorarse, como si bailaran en una fiesta en la sartén, añade el tomate triturado. Además, asegúrate de que el tomate se cocine bien, es la base de un buen sofrito.
El siguiente paso clave es el pimentón. Agrégalo y mezcla todo con cuidado, porque aquí está el alma de la fideuà. ¿Quién no ha quemado un sofrito alguna vez? Así que ojo con la temperatura. Este paso te asegura un plato valenciano tan auténtico como sabroso.

4 - Añadir el rape
Es el momento de darle el protagonismo al rape. Añádelo a la paella cuando el aroma ya empiece a llenar tu cocina, como si de un domingo se tratara. Sofríe esos trozos preciosos, pero sin dejar que se cocinen del todo; un poco como la vida, donde a veces menos es más.
¿Alguna vez has cocinado con un pescado tan fresco que casi te guiña el ojo? Pues así debería sentirse el rape en tu fideuà de Gandia. Déjalo bailar en la sartén lo justo para que se dore ligeramente, pero sin pasarse. ¡El truco está en sentir cuando el rape pide paso!

5 - Cocinar los fideos
Ahora llega el momento de la verdad: añadir los fideos Especial Fideuá nº3. Con cuidado, incorpóralos a la paellera. El caldo de pescado debe estar caliente, casi burbujeante. Sin miedo, adiciona también el azafrán, que dará un toque dorado tan típico de la fideuà de Gandía. ¿Verdad que ya empiezas a sentir el aroma veraniego?
No olvides esa pizca de sal; siempre es mejor rectificar después que pasarse. Dale un buen meneo con la espumadera para mezclarlo todo bien y deja que los fideos bailen y se empapen del caldo. Este es el momento en el que tus fideos absorben toda la jugosidad y el sabor del mar. ¡Verás qué delicia!

6 - Deja reposar la fideuà
Una vez has culminado la cocción de la deliciosa fideuà de Gandia, no hay necesidad de apresurarse en servirla. Deja que repose unos minutos, como un buen tinto que respira antes de ser disfrutado. Esto permite que los sabores se asienten, logrando un plato estrella de la Comunidad Valenciana más meloso y jugoso.
El uso de la cebolla en esta receta le da una textura especial, haciendo que los fideos absorban mejor ese caldo de pescado tan magnífico. Así que tómate un momento, relájate y disfruta del aroma que inunda la cocina. Tus comensales agradecerán el detalle de sabor que aporta este pequeño secreto.

7 - Cómo servir tu fideuà de Gandia con estilo
Ya que has llegado hasta aquí, toca disfrutar de este plato estrella de la Comunidad Valenciana. Sirve la fideuà directamente en la paella; eso no sólo conserva su calorcito, sino que también preserva la autenticidad. Y si me permites, yo siempre digo que el toque final de alioli y limón es casi obligatorio.
Imagínate este plato humeante en el centro de la mesa, listo para compartirlo con quienes más quieres. ¡Y no olvides el detalle de las rodajas de limón! Este toque cítrico adicional resalta todo lo bueno de las gambas y el pescado. Preparados, listos… ¡a disfrutar de la auténtica fideuà de Gandia!
