1 - Preparar los ingredientes para la fideuá de mariscos
Antes de poner la cazuela en el fuego, asegúrate de tener todos los ingredientes bien a mano. Lava bien esos pimientos y cebolla, que no queremos tropezones. Luego, corta todo en trozos pequeños para que el sofrito quede suave y se integre de maravilla. No olvides el ajo, ¡ese sabor explosivo en cada bocado!
¿Tienes los gambones congelados? Aquí está nuestra guía sobre cómo descongelar gambas correctamente lista para ti. Limpia los mejillones como si fueran para una cena elegante y corta la sepia en pedazos similares. Un fumet calentito a mano será tu aliado secreto para darle sabor. ¡Ningún comensal podrá resistirse!

2 - Dorar los fideos: el toque esencial para tu fideuá de mariscos
Comencemos con un paso crucial en esta aventura culinaria: dorar los fideos. ¿Por qué es tan importante? Bueno, es el secreto para darle a tu fideuá de mariscos ese sabor inolvidable. En una sartén grande, añade aceite de oliva virgen extra y deja que los fideos SOS Fideuá nº3 se doren suavemente, removiendo con cariño hasta que adquieran ese toque dorado que tanto nos gusta.
Asegúrate de no quitarles el ojo de encima, ya que este paso es clave para lograr esa fideuá fácil y deliciosa que todos ansían. Una vez dorados, retíralos y resérvalos; ya verás cómo luego brillan en el plato. Así, estarás un paso más cerca de disfrutar de este manjar mediterráneo sin gluten. ¡Tu cocina está a punto de convertirse en el mejor restaurante del mar!

3 - Preparar las verduras para el sofrito
Bien, llegó el momento de ponerle un poco de alma mediterránea a nuestra fideuá de mariscos. En la misma sartén, añade un chorrito de aceite de oliva y saltea los pimientos rojo y verde, cebolla y ajos picados. Cuando veas que empiezan a soltar sus aromas, es como si te saludaran diciendo: ¡Aquí estamos!
El truco está en no apurar la cocción, dale tiempo al fuego para que todo quede bien pochado. Esto será el corazón y alma del plato. Disfruta del espectáculo visual y olfativo mientras las verduras se caramelizan y se convierten en la base de nuestra deliciosa fideuá con mariscos.

4 - Dorar y reservar el marisco
Vamos a dar un primer paseo por el mar Mediterráneo dorando la sepia. Córtala en trozos uniformes para que se cocinen por igual. Cuando veas que toman un bonito color dorado, quítalas del fuego y resérvalas. Como consejo de amigo, ¡no te pases dorando que no queremos caucho marino!
Con los gambones, el truco está en lograr ese elegante color rosado. Cocina algunos con piel y otros sin ella para jugar con las texturas y luego guardarlos para el gran final. Qué maravilla cuando la cocina empieza a oler a mar… ¡e inspiran ganas de marisquear!

5 - Sofrito y fideos: el alma de nuestra fideuá de mariscos
En la misma sartén, añade el tomate rallado y el pimiento choricero, dejando que se unan con las verduras ya doradas. Esta mezcla mágica será la base de nuestra fideuá de mariscos, cargada de sabor mediterráneo. Déjalos cocinándose mientras el aroma a hogar va llenando la cocina.
Hecha la magia del sofrito, pon una hojita de laurel y ese toque de sal que nunca falla. Ahora es el turno de los fideos dorados, que al mezclarse bien con todo, hacen que cada bocado se convierta en una fiesta marinera. Y ahí estará el truco de nuestra fideuá fácil y deliciosa.

6 - Integrar el fumet y cocer la fideuá con la sepia
Venga, ahora toca darle vidilla a nuestra fideuá de mariscos. Añade el fumet caliente a la sartén como quien riega una planta sedienta: con cariño y asegurándote de que cubra bien los fideos. Echa la sepia troceada, dispersándola sin miedo, para que cada trocito aporte ese sabor del mar que enamora.
Mantén todo a fuego medio durante unos 10 minutos, vigilando que el fumet se reduzca y los fideos se cocinen al punto justo. Si quieres conocer más detalles sobre este paso crucial, consulta nuestro artículo sobre el tiempo de cocción de la fideuá. Este es uno de esos momentos donde tu fidelidad a la receta hará que cada bocado sea de película.

7 - Deja reposar antes de servir la fideuá
Una vez que nuestra deliciosa fideuá de mariscos esté cocida, apaga el fuego y permítele reposar unos cinco minutos. Este pequeño gesto es como el gran final de un concierto: deja que los sabores se acomoden y los fideos absorban el fumet restante, consiguiendo así esa textura melosa e inconfundible.
Para darle un toque final, coloca los gambones y los mejillones sobre la fideuá, y espolvorea un poco de perejil fresco al gusto. Esto no solo añadirá un color vibrante, sino que también un frescor que despertará tus sentidos. ¡Prepara tu mejor sonrisa, ya está lista para disfrutar!
