De la misma forma que existe una concienciación generalizada sobre el cambio climático y sus efectos sobre nuestro planeta, debería haberla también sobre el desperdicio alimentario. Seguramente, en alguna ocasión, te has visto en la tesitura de tener que tirar algún alimento en casa porque te habías olvidado que lo tenías y se ha acabado poniendo malo. ¡Pero eso se ha acabado! Debemos aprovechar los sobrantes de comida en la medida de lo posible para preparar otras recetas y evitar por todos los medios que los ingredientes frescos se acaben poniendo malos. Desde Arroz SOS, junto a Too Good To Go, te animamos a iniciar este proceso de aprovechamiento con una receta exquisita elaborada por la actriz e influencer Patry Montero, un arroz con almejas, donde se aprovechan verduras de otros días. ¿Necesitas más ideas? Toma nota de los pasos de este arroz con verduras, una receta muy sencilla, cargada de sabor e ideal para cocinar con cualquier verdura u hortaliza que tengas a mano.
Para preparar este exquisito arroz con almejas, que nos propone Patry Montero, lo primero será reunir todos lo ingredientes, para tenerlos a mano durante la preparación.
Primero elaboramos el caldo, rehogando las verduras troceadas en mirepoix. Después, añadimos el vino blanco y dejamos que evapore.
Incorporamos las cabezas de rape troceadas y la sal y removemos un poco esta mezcla. Después, vertemos el agua y añadimos los ingredientes -cuando esté en su punto de ebullición-. Dejamos cocer el conjunto, durante 25 minutos aproximadamente.
Para preparar el sofrito, añadimos en una sartén la cebolla, el pimiento verde y los ajos, bien picados todos, y vertemos 2 cucharadas de aceite. Si es necesario, añadimos 2 o 3 cucharadas de agua, para que el sofrito no se queme.
Después, añadimos a esta mezcla el tomate, dejamos cocinando durante 2 minutos e incorporamos el Arroz SOS Redondo. Dejamos que se vayan mezclando los sabores, durante 3 minutos aproximadamente, y una vez pasado este tiempo, vertemos poco a poco el caldo. Lo ideal es incorporar el caldo cuando el arroz vaya absorbiendo el caldo y vaya quedando seco, no antes.
Cuando le quede poco tiempo de cocción al arroz, cocemos las almejas en otra sartén con medio vaso de vino blanco, ajo y perejil. Tapamos la sartén y, cuando veamos que se han abierto todas, vertemos el arroz en la misma para integrar todos los sabores.
Por último, para preparar la picada, debemos machacar en un mortero un toque de sal, ajo, perejil y almendra tostada.
Trucos para aprovechar la comida sobrante
Debes tener en cuenta que los sabores se intensifican de un día para otro. Por lo tanto, a la hora de salar tu receta, modera la cantidad de sal, si tienes pensado utilizar esos mismos ingredientes para otro día. Además, a la hora de conservar los alimentos, es muy importante utilizar recipientes herméticos o envolver con papel de aluminio o papel film, de forma concienzuda. De esta manera, mantenemos la comida de una forma higiénica, segura, evitando así, que se acabe estropeando.
Trucos de cocina
El secreto del «nacarado»: sofríe el grano
Antes de añadir el agua o el caldo, dale una vuelta al arroz en la cazuela con el aceite o el sofrito hasta que el grano se ponga transparente (color nácar). Este paso sella la capa exterior del arroz, ayudando a que quede más suelto tras la cocción y a que conserve mejor su textura sin abrirse.
La regla de la cuchara: ¿mover o no mover?
Todo depende del resultado que busques. Si preparas una paella o un arroz seco, jamás lo muevas una vez hierva el caldo; así evitas que suelte almidón y se apelmace. En cambio, si haces un risotto o arroz con leche, remueve constantemente para liberar ese almidón y conseguir una textura cremosa.
Cinco minutos sagrados: el reposo final
La paciencia es un ingrediente más. Cuando apagues el fuego, cubre el arroz con un paño limpio o una tapa y déjalo reposar 5 minutos. Este pequeño descanso permite que la humedad se redistribuya uniformemente, que el grano termine de hacerse en su propio vapor y que los sabores se asienten perfectamente.
Preguntas de cocina
¿Cuál es la medida exacta de agua por arroz?
Aunque la regla de oro tradicional es «el doble de agua que de arroz» (1 taza de arroz = 2 tazas de agua), esto puede variar según la variedad y la receta. Para un arroz seco o paella, esa proporción suele funcionar bien. Sin embargo, el arroz integral necesita más líquido y tiempo, mientras que para un arroz caldoso la proporción puede subir a 1:4. Revisa siempre el paquete de tu variedad SOS para acertar.
¿Debo lavar el arroz antes de cocinarlo?
Depende del plato. Si buscas un grano muy suelto (como para ensaladas o arroz blanco guarnición) o vas a preparar sushi, sí conviene lavarlo para eliminar el exceso de almidón. Sin embargo, para la paella, arroces caldosos o el risotto, no debes lavarlo, ya que necesitamos ese almidón para conducir el sabor y lograr la textura ligada característica.
¿Se puede arreglar un arroz que ha quedado salado?
¡Sí, tiene solución! Si al probar el caldo notas que se te ha ido la mano con la sal, introduce una patata pelada y cortada en trozos grandes durante la cocción. La patata actuará como una «esponja», absorbiendo el exceso de sal del guiso sin alterar el sabor del resto de ingredientes. Retírala antes de servir y listo.
¿Por qué se me rompe el grano o queda pastoso?
Esto suele ocurrir por dos razones: exceso de movimiento o fuego demasiado fuerte. Si remueves el arroz (excepto en risottos), rompes su estructura y suelta almidón antes de tiempo, creando una pasta. Si el fuego es muy agresivo, el grano se abre («esclata») y pierde su forma. Cocina a fuego medio/suave una vez rompa a hervir y no lo toques.
¿Qué setas son las más adecuadas?
Depende de la temporada. En otoño, los boletus y setas de cardo son perfectos. En invierno, los champiñones y shiitake funcionan muy bien. En primavera, las colmenillas o senderuelas aportan un sabor delicado. Escoge siempre setas frescas o bien conservadas, que aporten sabor y buena textura.
¿Es necesario usar caldo casero?
No es obligatorio, pero el caldo casero aporta un sabor más natural y auténtico. Puedes hacerlo con verduras, pollo o incluso solo con las pieles de las setas. Si no tienes tiempo, un caldo envasado de buena calidad también puede servir, pero elige uno bajo en sal y sin muchos aditivos.