1 - Prepara y Organiza los Ingredientes
Antes de que el arroz con gambas y sepia empiece a tomar forma, vamos a poner orden en nuestra cocina. Pica la cebolla y los ajos en trocitos pequeños, y haz lo mismo con el pimiento rojo. Recuerda, si no sabes cómo descongelar gambas, hazlo con tiempo para mantener su sabor y textura.
Como truco de amigo, siempre digo: tener los ingredientes listos antes de empezar a cocinar es como darle un empujoncito al éxito. Mientras disfrutas del aroma de los ingredientes frescos, imagina esa sensación de domingo en familia, preparando un plato marinero fácil y delicioso.

2 - Elabora el sofrito que lo cambiará todo
Empezamos con el sofrito, ese pequeño truco que transforma tu arroz. Calienta un buen chorro de aceite de oliva virgen extra en una cazuela. La clave aquí es paciencia; la cebolla, cortada en trocitos, debe quedar doradita, como cuando el verano se acerca y el sol tiñe todo de oro.
Remueve con cuidado, dejando que el aroma de la cebolla invada la cocina, como en esos días de infancia en los que visitar a la abuela era un festín para los sentidos. Confía en la magia del sofrito, quien acompañe esta base no podrá resistirse a su encanto.

3 - Incorpora el pimiento rojo y da vida al sofrito
Ahora es el momento de darle color y sabor a nuestro sofrito con el pimiento rojo. Añádelo y mezcla con cariño para que se ablande. Piensa en cómo esta simple acción transforma tu arroz con gambas y sepia en un plato marinero lleno de matices.
No te apresures: el truco está en dejar que el pimiento se integre bien con el resto de ingredientes. Cuanto más se fundan sus jugos, mejor. Mientras tanto, aprovecha para disfrutar del aroma que empieza a llenar tu cocina, como un preludio de lo que está por venir. ¡Huele a Mediterráneo!

4 - Prepara un fumet casero con sabor a mar
Vamos a crear un fumet casero que hará que tu arroz con gambas y sepia sepa a gloria. En una cacerola, añade un poco de AOVE y sofríe las cabezas y cáscaras de langostinos junto con el puerro troceado. Dedica unos 10-15 minutos a este paso, dejando que el aroma conquiste tu cocina.
Una vez sofrito, añade agua y el hueso de rape, y deja que los sabores se mezclen durante unos minutos a fuego medio. Después, cuela el fumet y tendrás una base increíble para tu plato. Si quieres profundizar, aquí te explicamos cómo hacer fumet de forma profesional.

5 - Agrega el tomate triturado y cocina con cariño
Bueno, ahora que el sofrito está en su punto, es el momento de echarle el tomate triturado. Dale unas vueltecitas para que se mezcle todo bien. Déjalo a fuego lento, como quien acaricia un buen vino, durante unos 5-6 minutos. Así los sabores se abrazan despacito.
Este paso es clave para que tu arroz con gambas y sepia tenga ese toque casero que todos adoramos. ¡Asegúrate de que el tomate reduce un poco y el perfume invade la cocina! Te sentirás como en un domingo en casa, con todo el buen rollo que eso trae.

6 - Incorpora la sepia y dale un toque de calor
Primero, vamos a cortar la sepia en trozos medianos. No te preocupes si no son perfectos, aquí lo importante es el sabor, no el tamaño. Colócala en el sofrito y dale caña, fuego alto durante unos 4 minutos. Cuando veas que todo empieza a oler como un día de verano en la costa, es que vamos bien.
Mantente cerca del fuego, removiendo para que

7 - Integra el arroz y déjalo que se enamore del sofrito
Llega el momento crucial: agrega el arroz SOS Especial Caldosos y Melosos a nuestra mezcla mágica. Dale un meneíto suave durante un minuto. Así, el arroz se impregnará de esos aromas maravillosos que están danzando en la sartén. ¿A que ya puedes sentir el espíritu mediterráneo en tu cocina?
Después de ese meneíto, baja un poco la intensidad y deja que el arroz se cocine suavemente durante 15-17 minutos. Es el tiempo perfecto para que se hinche de sabor, mezclándose con cada ingrediente. Confía en este proceso; pronto tendrás un arroz con gambas y sepia que será el protagonista de tu próxima reunión.

8 - Incorpora el fumet en el arroz para darle jugosidad
Aquí viene el truco de abuelo, cuela bien el fumet y véalo agregando a la cazuela poco a poco. Asegúrate de que esté caliente, así tu arroz con gambas y sepia tendrá un sabor marinero auténtico. Parece un paso simple, pero es donde la magia realmente sucede.
Mantén el fuego medio-alto al principio, luego bájalo a medio para que el arroz se cocine lentamente y absorba todo el sabor. Añade más fumet conforme el arroz lo pida, como guiñándote un ojo para pedir más jugosidad. Verás que el resultado merece la pena.

9 - Añade las gambas al arroz en el momento indicado
Justo cuando el arroz está a punto de alcanzar su textura perfecta, es hora de agregar las gambas peladas. Espera esos cruciales 2-3 minutos antes del final para echarlas. Así, el calorcito hará su magia, cocinándolas suavemente sin hacerlas chiclosas.
Deja que se impregnen del sabor del arroz y la sepia mientras disfrutas de cómo el aroma llena la cocina. Este truco simple convierte cada bocado en un pequeño festín de mar. ¡Ya verás cómo todos quedarán sorprendidos con tu plato marinero fácil!

10 - Deja que el arroz repose y saborea su magia
Una vez que apagues el fuego, cubre la cazuela con un paño limpio o su propia tapa y déjala en reposo durante unos 5 minutos. Así, como por arte de magia, los sabores se asientan y se mezclan, logrando esa textura melosa que tanto nos gusta en el arroz con gambas y sepia.
Este breve momento de descanso es fundamental para que todos los ingredientes se amalgamen de una manera perfecta, casi como si celebraran una fiesta marinera. Luego, sirve con cariño y sorprende a tus invitados con este plato principal espectacular. ¿Te apetece probarlo?
