Para ajustar el nivel de picante controla la cantidad de especias o pimientos picantes durante la cocción. Siempre puedes añadir, pero una vez integrado el picante, no podrás reducirlo. En caso de excederte, un toque de azúcar o miel puede ayudar a balancear el calor. También, servir con un lácteo, como queso fresco o yogur, puede ofrecer un alivio agradable al paladar.